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Amigos

No es nostalgia,
es la antigua ternura que sobrevive a cualquier tiempo nuevo.
Es la tersa alegría, el fuego recurrente, el irse sin adioses, la presencia sedosa de la inocencia.
Es no estar nunca solos en el quicio de los años.

El tiempo recobrado.
Hermanos de tierra y de memoria.
Espejos donde los rostros se miran en las rosas frescas de ayer.
Ráfagas candenciosas de amor y de consuelo.

Escondites, piedras y sangre en las rodillas y en la frente.
La inmensidad de lo fugaz.
La ingenua cordura y los secretos. Las primeras respuestas.
Las balsas, las veredas.

Y, de nuevo, hermanos del principio.
Henos aquí, hoy y siempre. IMG_5891
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Tengo un montón de amigos

Cuando oí esta frase en una película de Frank Capra (El secreto de vivir), sentí una suerte de envidia y de tristeza. ¡Qué afortunado! -pensé- Yo no tengo tantos amigos. Sin embargo, el día de mi cumpleaños, cuando empecé a recibir tantas felicitaciones, me acordé de esas palabras y sentí que me pertenecían: Tengo un montón de amigos, que sois vosotros. Soy muy afortunada por contar con vuestra amistad. Me siento honrada, privilegiada, feliz y profundamente agradecida a cada uno de vosotros. GRACIAS

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La emoción de compartir un selfie

La imaginación ha llevado a diseñar mesas, sillas, bancos, camas… que se sostienen con solo tres patas, incluso con dos, y también las hay con seis o con ocho. Algunas se apoyan en ondas, bolas, asteriscos, etc. Sin embargo, lo habitual, lo original (por los orígenes) y lo seguro es que tengan cuatro. Hoy he entendido por qué. No me va a resultar fácil explicárselo; es posible no lo consiga, pero voy a intentarlo.

Imagínense el mundo, con el mar, la tierra, el cielo, el sol, las estrellas… Supongan a los hombres y mujeres que lo habitan, todos en general. Figúrense los sueños. Calculen las preocupaciones, los miedos, las dudas. Piensen en los problemas. Háganse una idea de las dificultades. Reflexionen sobre la alegría de estar vivos. Conciban los logros. Sospechen el alivio y la emoción de compartirlo todo.

Esther, de quien siempre digo que es la mujer más inteligente que conozco (ella no se enteró hasta ayer de que lo digo), decidió hacer un experimento y reunir a tres de sus amigas (Marian, Leles y yo) que no nos conocíamos de nada. Las tres nos entusiasmamos con la idea y hoy hemos compartido unas horas inolvidables. Y seguiremos…

Las patas de cualquiera de los muebles que he mencionado más arriba acostumbran a ser iguales: bien, pues nosotras también los somos.

¿Qué cuatro cosas tienen en común estas cuatro mujeres?

Esther, María Pilar, Leles y Marian 3

La sonrisa.

La satisfacción de haber encontrado algo que andaban buscando hace tiempo sin saberlo.

La alegría de quien acaba de darse cuenta de que, en adelante, el mundo se sostendrá sobre cuatro patas y será un lugar más seguro.

Y… las cuatro se han olvidado de pintarse los labios.

Pero Leles se ha dado cuenta al ver la foto, ha sacado del bolso una barra de carmín fucsia… et voilà! Preparadas para el selfie.

Selfie

Y como nos ha sabido a poco

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Los amigos de las redes sociales

Desagrada a algunos que facebook denomine “amigos” a los… ¿Cómo dirían ustedes? Facebook los llama “amigos” y entiende que tenemos un vínculo previo en la vida real con aquellas personas cuya “amistad” solicitamos o aceptamos en la red.

Sin embargo, desde mi punto de vista, el gran mérito de las redes sociales (tal vez porque son gratis no hemos llegado a advertir su gran valor) es que nos permiten comunicarnos con personas a quienes no conocemos y, casi con seguridad, jamás podríamos conocer de otro modo: gente a la que admiramos, gente que nos inspira un gran respeto porque muestra interés por nosotros, gente que cuenta cosas que nos interesan, gente que nos informa, que nos advierte, que nos hace sonreír, que nos emociona, gente que nos apoya, que nos consuela, que nos anima y ¡gente que nos muestra otra forma de ver las cosas!, lo cual es excelente para nuestras neuronas. Las redes sociales nos permiten escuchar y hablar a toda esa gente, y de ese trato pueden nacer verdaderos afectos. Conocer, escuchar y hablar, es el primer paso de la amistad.  

“En el principio era el Verbo… Todas las cosas por él fueron hechas” (Juan 1). Las palabras expresan pensamientos y propósitos, y tienen, a su vez, un gran poder creador. “Amigo” me parece una palabra preciosa: es fértil, flexible y desplegable. Los amigos no se acaban en los que ya tenemos, sino que siempre podemos tener más. Cuando menos y donde menos lo esperamos, conocemos a una persona, congeniamos y ese encuentro puede convertirse en una larga y fecunda amistad.

No sé si es por el poder creador de la palabra o por lo valiosos que son mis amigos de las redes sociales, o tal vez por ambas cosas, me siento inmensamente afortunada de tenerlos.

La escritora, diplomática y una de las grandes líderes del siglo pasado, Eleanor Roosevelt, dijo que “la amistad con uno mismo es de suma importancia, ya que, sin ella uno no puede ser amigo de nadie más en el mundo”.  Yo me atrevo a añadir que las redes sociales ayudan a uno a ser mejor amigo de sí mismo, y también a ser mejor persona en tanto le hacen consciente de que el individualismo es una patraña, y que hay valores como el respeto por los demás, la responsabilidad de lo que publicamos o la cooperación que merecen la pena.

para web

La amistad y la familia

Cada amigo es un universo especial de emociones y experiencias con el cual compartimos una forma única de experimentar la vida. Cuando un amigo nos presenta a la familia, esa indispensable materia prima con la que construimos la vida, esos dos mundos de conexión e intimidad (familia y amigos) forjan una alianza que proporciona al alma una seguridad profunda e incondicional.

Antón, Dani y Cuchi conocieron a mi familia el pasado 19 de enero, y esa fecha quedó señalada en mi corazón. Luis, cuando vino a entregarme el ramo de novia, un 13 de junio, día de San Antonio. El 26 de octubre (el pasado sábado) Antón, Dani (hijo de Antón), Cuchi, Luis, Ángel, Mariano (mi marido) y yo celebramos esa rica unión de amistad y familia gracias a Jorge, que fue quien trajo a los suyos esta vez.

Con Jorge. 26 de octubre.

Con Jorge. 26 de octubre.