Archivo del Autor: mariapilarclau
Eloy Fernández Clemente: «»Pétalos de luna», intriga bien trazada, compleja, llena de claves y flashes»
Así dice el gran Eloy Fernández Clemente de «Pétalos de luna» en Andalán:
«Hay amores, desaforados amores, pero también una intriga bien trazada, compleja, llena de claves y flashes. Y promesa de futuros libros, porque la autora domina por completo los registros.»
Es un honor. Yo sé que él es muy exigente.
Gracias, Eloy.
Acompaño sus palabras con una foto de la presentación que me hizo mi sobrino Pablo. ¡Ole fotógrafo con solo cinco años!

Gracias, Heraldo de Aragón, por seguir hablando de «Pétalos de luna»
María Pilar Clau y «Pétalos de luna»: «Aún se puede morir de amor» (Entrevista de Antón Castro)
Esta es la entrevista que me hizo el escritor y periodista, Antón Castro (Premio Nacional de Periodismo Cultural) para el suplemento «Artes y letras» de Heraldo de Aragón.
Antón la publicó completa en su blog.
Gracias, Heraldo de Aragón y Antón Castro.
Gracias por la inolvidable presentación de «Pétalos de luna» en Zaragoza
La presentación de «Pétalos de luna» en la Casa del Libro de Zaragoza fue inolvidable para mí; tanto por las preciosas palabras que dedicaron a mi novela los dos presentadores, Antón Castro y Luis Alegre, como por la presencia de tantas personas que me acompañaron.
Gracias a todos: a Antón Castro y a Luis Alegre; a Siscu Pérez, director editorial de Ebook Planeta; a Hermelo Delgado, director de la Casa del Libro de Zaragoza; a Heraldo de Aragón; a Aragón Televisión; a la fotógrafa Aránzazu Navarro, autora de la foto que publico abajo; a Rafa Artal; al escritor y bibliófilo José Luis Melero; escritor Juan Bolea; al cantador Nacho del Río; a los empresarios Vicente Sánchez, Jaime García Machín, José Luis Orós, Juanjo Ariño y Fernando Vicente; a los periodistas Genoveva Crespo, Encarna Samitier, Raúl Gay, Enrique Abenia, Mariangel Laborda, Teresa Domingo, Jesús Zamora y Alba Azcutia; al arquitecto Sergio Sebastián; a la jefa de protocolo del Ayuntamiento de Zaragoza, Gemma Fernández Ges; al profesor Fernando Latorre; a Javier Torres y a la escritora María Dubón; a Marisa Santiago; al coronel Manuel Alamán; a Cuchi; a Pilar Arau; a Ricardo Pedrol; a Ana Sanromán; al capitán de barco Luis Calavia; a mis queridas amigas Ana, Tere y Elena Cuello Arazo; a Javier; a Susana Grimal; a mis amigos Joaquín Capablo y Carmen María; a mis primos Ana Clau, Antonio Alastrué, Nacho Garrapiz y Mapi Plana; a mi tía Conchita Freixas; a mis hermanos Marga Alcubierre y Joaquín Clau; a mi sobrinísimo Pablo Clau, y a mi marido, Mariano Gistaín. A todos los que estuvisteis acompañándome en ese día, a los que no pudisteis venir, a todos los que compráis y leéis «Pétalos de luna». A todos, GRACIAS.
Le dediqué esta presentación a mi sobrina Laura Prieto, que ese día cumplía 19 años. Precisamente Antón Castro y Luis Alegre coincidieron en comparar algunos aspectos de «Pétalos de luna» con la película «Laura», de Otto Preminger.
Foto publicada por Heraldo de Aragón el sábado 13 de febrero
Presentación de «Pétalos de luna» en Zaragoza
Luis Alegre: «Pétalos de luna» es una novela espléndida que plantea dilemas morales muy interesantes
Luis Alegre ha hablado este viernes 5 de febrero de «Pétalos de luna» en el programa Buenos días Aragón, de Aragón Televisión, que dirige y presenta la periodista Pilar Estopiñá.
Dice Luis Alegre, entre otras cosas que «Pétalos de luna es una novela espléndida que te atrapa desde el primer momento y que plantea dilemas morales muy interesantes. Reflexiona sobre un sentimiento eterno como el amor de una manera muy original, con mucha sutileza y mucha fuerza narrativa».
Gracias, Luis, y gracias, Pilar.
Gracias, Begoña Sierra y Diario del AltoAragón
Lidia García Alonso: «Pétalos de luna es mucho más que una novela; es una enseñanza muy actual sobre el comportamiento humano»
«Ya terminé la novela de mi amiga María Pilar Clau, y puedo recomendarla, sabiendo que os gustará, es mucho más que una novela; es una enseñanza muy actual sobre el comportamiento humano. Me gustaría comentarla ampliamente, pero no quiero desvelar su contenido. En el capitulo 30 su protagonista explica perfectamente el porqué de tantos sentimientos encontrados. En resumen, me enganchó hasta el final y ahora siento que me falta algo. Tendré que volver a leerla.»
Lidia García Alonso, una lectora de León ha escrito esto en Facebook.
La posteridad (luminoso artículo de Ignacio Martínez de Pisón sobre la jubilación de los escritores)
(Del perfil de Facebook de Ignacio Martínez de Pisón)
(…)
«En países como México, los escritores no tienen que tributar por los ingresos generados por sus libros. Se supone que es la manera en que la sociedad les compensa en vida por una enajenación que se producirá muchos años después de su muerte, cuando sus obras pasen a dominio público. (…)
No creo que los novelistas tengamos derecho a privilegios como los de la legislación fiscal mexicana. Pero tampoco creo que a un creador que ha cotizado durante décadas como autónomo se le pueda discutir su derecho a percibir una pensión cuando alcance la edad de jubilación. La polémica ha llegado a los medios recientemente, aunque parece que hace tres años que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social tomó la decisión de obligar a los escritores jubilados a elegir: o seguir escribiendo o cobrar la pensión. Mi novela favorita de Miguel Delibes es El hereje, que retrata la Castilla del siglo XVI, sacudida por convulsiones religiosas y expuesta a fanatismos de distinto signo. Pues bien, Delibes escribió El hereje a los setenta y ocho años. ¿Cuántas novelas como ésa no existirían si sus autores, apremiados por la Seguridad Social, hubieran optado por abandonar la escritura para poder cobrar su pensión?
El simple hecho de que un gobierno exhiba con tanta alegría su afán de penalizar la cultura resulta aberrante. (…) El gobierno español está obligado a promover la creación cultural pero, aunque sólo fuera por defender ese interés general del que tanto habla, tendría que garantizar precisamente que los creadores pudieran seguir trabajando. Y, desde luego, tributando por ello: me pregunto cuántas pensiones ajenas ayudó a sufragar el anciano Miguel Delibes con El hereje, que se mantuvo durante meses en las listas de libros más vendidos.»







