Módulo I (octubre y noviembre): Comunicar para vender.
Módulo II (diciembre y enero) Escribir y hablar bien, claves de una estrategia empresarial de éxito.
Módulo III (febrero y marzo) Creatividad: la ventaja competitiva primordial para tu empresa.
Módulo IV (abril y mayo) Periodismo de empresa.
Las clases son los lunes y los miércoles de 17 a 19h o de 19 a 21h.
Al final de cada módulo se ofrece un Módulo Exprés: un sábado intensivo de formación en las materias que se han impartido en los dos meses anteriores.
Podéis inscribiros y encontrar más información aquí.
Quizá parezca que la foto con la que acompaño esta información no tiene nada que ver con el Ciclo; sin embargo, sí tiene, ¡y mucho! porque en ese instante comuniqué y vendí. Os lo contaré a los que vengáis al curso.
Es una foto de Álvaro Calvo, premiado recientemente en el «Emerging Talent Awards 2015» de Lensculture, uno de los concursos más importantes del mundo dedicado a descubrir nuevos talentos de la fotografía.
Miraba “Miradas”, la exposición con la que la Fundación Ibercaja celebra el 75 aniversario de la apertura de la primera oficina de Ibercaja en Huesca.
Miraba las obras que se muestran en el Palacio Villahermosa. Las que acaparaban mi admiración en el instante de la fotografía eran dos acuarelas de Alejandro Brioso. Una vez lo vi pintar en su estudio. ¡Y yo que pensaba que en colegio lo había aprendido todo sobre la acuarela! ¡Qué ingenua! —eso pensé. Me admiró su técnica y también su obra; sobre todo, aquella que se centraba en la figura humana, aquellos viejos sentados en un banco tomando el sol, o la anciana vestida de negro mirando a la ventana.
Hay obras eternas, que van cambiando con el tiempo, otorgando nuevos sentidos a cada momento.
No se parecían en nada aquellas obras de Brioso a las que me descubrió la exposición de Ibercaja. Las nuevas me gustaron todavía más.
Me fascina observar la evolución: en las costumbres, en las cosas, en el arte y, por supuesto, en las personas. No importa que me guste o no el resultado, lo que me maravilla es la transformación misma, el movimiento.
Las obras que se pueden ver estos días en el Palacio Villahermosa poseen lazos ocultos que conectan pasado y presente. Obras eternas todas que, enraizadas en su tiempo y en su lugar, conceden a quien las mira la oportunidad de contemplar el progreso en veintiséis lienzos.
Y si me cautiva la belleza de la evolución, aún más me seduce la de la diversidad. “Miradas” es una ocasión única para conocer Huesca desde visiones diversas, surgidas todas ellas desde un conocimiento muy íntimo de su paisaje y de su alma.
La exposición, coordinada por Fernando Alvira, reúne obras de Ángel Gutiérrez Fanlo, Esteban Escartín, Leoncio Mairal, José María Lanzarote, Fernando Alvira, Fernando Badías, José Alvira, Alejandro Brioso, Josefina Álvarez, José Generelo, José Beulas, Asunción Laplana, Teresa Ramón y Julio Nogués.
«De todos los seres vivos que he conocido, Federico es el primero. No hablo
ni de su teatro ni de su poesía, hablo de él. La obra maestra era él. Me parece,
incluso, difícil encontrar alguien semejante. Ya se pusiera al piano para interpretar
a Chopin, ya improvisara una pantomima o una breve escena teatral, era
irresistible. Podía leer cualquier cosa, y la belleza brotaba siempre de sus labios.
Tenía pasión, alegría, juventud. Era como una llama.
Cuando lo conocí, en la Residencia de Estudiantes, yo era un atleta provinciano
bastante rudo. Por la fuerza de nuestra amistad, él me transformó, me
hizo conocer otro mundo. Le debo más de cuanto podría expresar.»
Ahora que las redes sociales nos están devolviendo el poder a las personas, las empresas y las instituciones lo tienen chupado.
Tienen la oportunidad de escucharnos, de entendernos, de atendernos, de respondernos, de saber lo que necesitamos y lo que queremos, lo que nos gusta y lo que no, lo que nos hace felices. Así es difícil que lo hagan mal. Salvo que todavía no hayan comprendido que el poder, cada vez más, lo tenemos las personas. Salvo que todavía no se hayan dado cuenta de que el suyo va a estar a expensas de nosotros; mejor dicho, de lo que hagan por nosotros.
Las victorias en las redes sociales no se alcanzan poniendo euros encima de la mesa. Aquí, las victorias se obtienen con otras monedas: verdad, humildad, empatía, sensibilidad, interés por los demás, capacidad de influir y de convencer… Los nuevos canales de comunicación nada tienen que ver con los viejos.
Mezcla de comunicación, marketing y gestión social, las redes son el alma social de las organizaciones. El alma que las respira. El alma que anima, que da la cara y que no deja a los seguidores con el tuit en la boca (una aplicación que suelta tuits a la hora que se le indica no es un alma, es una máquina). El alma ha de ser una persona humana capaz de establecer, en nombre de la organización, relaciones reales y transparentes.
Consideran algunas organizaciones que cualquiera que se maneje bien con las nuevas tecnologías puede comunicarse en nombre de la empresa a través de las redes sociales. Y no se dan cuenta de que lo que están poniendo en juego es su reputación, su imagen y, en consecuencia, su marca.
Las posibilidades de cometer errores en las redes son muy altas. Una mala estrategia, una muestra de falta de respeto, un descuido o un mal uso del lenguaje pueden dar al traste con la mejor marca. La persona que gestione las redes sociales de una empresa habrá de tener, al menos, experiencia en comunicación, capacidad de gestión en situaciones complejas, facilidad de trato personal, habilidades emocionales y, por supuesto, dominio del lenguaje. Un error tecnológico es perdonable, un error en el lenguaje (frases mal construidas, fallos gramaticales o sintácticos, faltas de ortografía…) es un destrozo para la imagen. Y si no que se lo digan al secretario de estado de Educación que nos invitaba “ha visitar” no sé qué. Tanto debió de ser su bochorno que cerró su cuenta de Twitter (pero sigue siendo secretario de Estado de Educación. Quizá respeta más el Twitter que la Secretaría de Estado, o quizá considera que para estar en Twitter se necesitan más conocimientos de ortografía que para estar en el Ministerio)
Ahora que las redes nos devuelven el poder a las personas, las organizaciones tienen la oportunidad de aprender, de inspirarse, de mejorar, de influir, de convencer y de hacerse más humanas. Ahora que el poder lo tenemos las personas, las empresas necesitan un buen Community Manager.
Acabo de tomar una decisión: sumergirme en la vida.
Estar presente, captar la vida en su inmediatez.
Que mis sentidos se estremezcan con cada sensación.
Sentir que todo me desea:
la luz de la ventana, el vaso de agua, la calle, el viento, el sol….
Disfrutar del camino.
Alegrarme por la simple realidad.
pensar más y planificar menos,
dar más y esperar menos.
No tener miedo a la libertad,
Vivir sin prepararme tanto para ello.
Mirar la tierra.
Tocar profundamente la vida.
«Felices 140», la película de Gracia Querejeta, es una obra maestra.
Pasados los días, la historia, los personajes, los diálogos… se hacen presentes inopinadamente y se agrandan en cada ocasión.
Hoy he hecho un euromillón y, si me toca, no pienso decírselo a nadie.
Me parece que todos los amigos a quienes se lo diría se alegrarían y lo celebrarían conmigo; sin embargo, evoco la imagen de los amigos de Elia (maravillosamente interpretada por Maribel Verdú) y… Tal vez Gracia Querejeta quiso lanzarnos una advertencia, un consejo, y, por si las moscas, yo voy a seguirlo a rajatabla.
Es difícil hablar de esta película sin hacer “spolier”; esto ya lo han dicho los críticos oficiales; sin embargo, y aunque no seré yo quien desvele nada que no se haya dicho de la trama, opino que con “Felices 140” sucede como con las grandes películas, no importa que uno conozca el final, ni tampoco importa que se sepa qué va a suceder en cada secuencia; verla, y aún volver a verla, siempre es un disfrute y, de paso, no viene mal recordar y, mejor, detenerse a observar, reflexionar una vez más sobre la complejidad, sobre la imprevisibilidad del ser y de la vida. Tal vez a fuerza de recapacitar, de meditar, de contemplar, a fuerza de examinar los contrastes, los claroscuros; tal vez, cuando la vida nos sorprenda con lo inesperado, cuando todo se confunda, prefiramos inclinarnos por los claros, por la luz. Al cabo, es cuestión de buen gusto.
Hoy he hecho un euromillón y, si me toca, tal vez lo ponga en Twitter y en Facebook.
Hoy hace 117 años que nació Federico García Lorca.
Y los cumple en el corazón de todos los que amamos la poesía, el teatro, la literatura… y, en definitiva, la libertad y la vida.
Quisiera que me cupiese aquí toda su obra, todos los homenajes que le han hecho, los reportajes, los documentales…
Todo para celebrar su vida, su grandeza.
No me cabe aquí todo, pero sí copiaré aquí uno de sus sonetos (Ya sabéis cuánto me gustan los sonetos).
Y dos canciones: “Take this waltz”, adaptación del “Pequeño vals vienés” -perteneciente al poemario Poeta en Nueva York- de Leonard Cohen, y el Romance de la luna luna interpretado por la aragonesa Carmen París.
Feliz cumpleaños, Federico.
El amor duerme en el pecho del poeta
Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero.
Norma que agita igual carne y lucero
traspasa ya mi pecho dolorido
y las turbias palabras han mordido
las alas de tu espíritu severo.
Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonía
en caballos de luz y verdes crines.
Pero sigue durmiendo, vida mía.
Oye mi sangre rota en los violines.
¡Mira que nos acechan todavía!
Me anticipé un día. El cumpleaños de García Lorca es el 5 de junio y no el 4. Pero yo ayer creí que ya era 5. Será que tenía muchas ganas de recordar al poeta, de volver a leer su obra. Un aniversario siempre es una buena excusa para hacerlo.
Comparto con vosotros una de mis canciones favoritas, «María la portuguesa», magníficamente interpretada por Argentina, la cantaora onubense nominada a los Premios Grammy.
Argentina llega este fin de semana a Aragón para poner su voz en el espectáculo «El Amor brujo», acompañada por la Orquesta «Reino de Aragón». (En el Palacio de Congresos de Huesca el día 8 de mayo y en el Auditorio de Zaragoza el día 10 de mayo)
El primer día más importante de mi vida fue un 31 de marzo, el día que nació mi hermana.
Mis hermanos son yo misma. Yo soy ellos.
No igual que yo (ellos son mucho mejores), sino yo.
No una parte de mí, sino yo.
No una prolongación de mí, sino yo.
Y yo, ellos.
Somos la misma sustancia, la misma sangre, el mismo misterio.
Somos el mismo amor que ama al otro igual que a sí mismo, que es también el otro.