Archivo del Autor: mariapilarclau

«Todo parece imposible hasta que se hace» (Nelson Mandela)

Las conquistas, los logros, las grandes ambiciones, solo tienen valor si contribuyen al bien común. Los gigantes de la historia son hombres de marcado carácter cuyos méritos y triunfos sobrevivirán a su época y a todas las épocas porque su historia es nuestra historia. Gracias, Nelson Mandela.

INVICTUS – William Ernest Henley (Long John Silver)

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

(«Invictus» es el poema que Nelson Mandela se recitaba a sí mismo cuando llegaban los momentos peores a lo largo de su terrible cautiverio en prisiones sudafricanas por su lucha contra el racismo y el apartheid)

Comunicar para crecer

“Qué tal si deliramos por un ratito / Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible…” Eduardo Galeano

La comunicación es una potente herramienta de transformación social. Mientras la malempleemos para dar pábulo a un mundo sin alma y sin valores, a un mundo superficial, ímprobo e injusto, estaremos desaprovechando el instrumento más útil que tiene la humanidad para adivinar otro mundo posible.

“Los responsables de comunicación hemos estado alimentando a muchos vampiros, construyendo empresas sin alma. No hemos trabajado el carácter sino la notoriedad”, dijo el presidente de Dircom, José Manuel Velasco, esta semana en Zaragoza. ¡Cuánto me gustó oír esto! Por supuesto, no quiero decir que me guste que así sea, sino que alguien lo diga por fin en voz alta. Así es, no hemos trabajado el carácter, sino la notoriedad.

Más interesados por la apariencia que por la verdad, no nos hemos conformado con descuidar esta última, que habría sido ya bastante grave, sino que la hemos denigrado hasta convertirla en un estorbo, y en muchos casos hemos denominado “comunicación” a un aparato de inventar y contar mentiras.

La falsedad, la deslealtad, la desconsideración… parecen a algunos mucho más efectivas que la integridad, la coherencia, la responsabilidad o el respeto. Lo primero es útil para la acción y lo segundo, única y exclusivamente, para el discurso. He oído a algún director de comunicación hacer gala de su carencia de valores y he visto a sus secuaces hacerle la ola por ese motivo.

Hablar de valores está de moda, pero tenerlos ha sido (ojalá no lo sea ya), hasta hace muy poco tiempo, anticuado, poco progre.

La comunicación y la comida son derechos humanos, decía Eduardo Galeano en el mismo poema que he citado más arriba, pero esta comunicación a la que todos tenemos derecho lleva en su esencia principios como: verdad (sin verdad no hay confianza y la falta de confianza destruye la comunicación), coherencia, responsabilidad y respeto.  Un director de comunicación ha de tener estos valores e impulsar en su organización y en el contexto en el que comunica un comportamiento acorde con esos principios, un alma.

Llevamos en cada uno de nosotros la semilla para mejorar el mundo. Hacerla crecer es vital para la felicidad individual y colectiva. Tener valores y vivir de acuerdo con ellos crea una sensación reconfortante de paz y de confianza a uno mismo, al entorno inmediato, a la sociedad en general y a sociedades futuras.

También esta semana, contaba el delegado de Aragón Exterior en Kazajistán, Karlos Landeta, que los kazajos no cierran nunca un acuerdo si de él no se deriva la ganancia para todas las partes. Saben que, si el otro pierde, no volverá a hacer negocios con ellos.

La mentira, la improbidad y la injusticia podrán servir (a corto plazo) a la notoriedad, pero nunca al carácter. Si nos dejamos arrastrar por el impulso de ganar a corto plazo estaremos perdiendo la oportunidad de inventar y de vivir otro mundo posible.

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Día Universal del Niño

El género humano es una realidad agitada por un constante inicio: la niñez es la innovación de la humanidad. Los niños han de ser guiados en pos de la construcción de su ser. Su felicidad y el respeto que adquieran por sí mismos dependerán de sus relaciones con personas importantes en su vida y, en definitiva, del AMOR que sintamos por ellos y que sepamos manifestarles. Todos tenemos la responsabilidad de educar.  

 «El hombre quiere ser confirmado en su ser por el hombre, y desea la presencia del ser del otro… secreta y turbadamente espera un SÍ que le permita ser y que puede llegar a él solo de persona a persona.»  Martin Buber.

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Elena Poniatowska gana el premio Cervantes

La escritora y periodista mexicana Elena Poniatowska acaba de ganar el premio Cervantes. Es la cuarta mujer que consigue este premio en sus treinta y ocho años de andadura: sus antecesoras: María Zambrano (1988), Dulce María Loynaz (1992) y Ana María Matute (2010).

Aprovecho para compartir con vosotros un breve cuento Elena Poniatwska en su propia voz, “El recado”.

Los amigos de las redes sociales

Desagrada a algunos que facebook denomine “amigos” a los… ¿Cómo dirían ustedes? Facebook los llama “amigos” y entiende que tenemos un vínculo previo en la vida real con aquellas personas cuya “amistad” solicitamos o aceptamos en la red.

Sin embargo, desde mi punto de vista, el gran mérito de las redes sociales (tal vez porque son gratis no hemos llegado a advertir su gran valor) es que nos permiten comunicarnos con personas a quienes no conocemos y, casi con seguridad, jamás podríamos conocer de otro modo: gente a la que admiramos, gente que nos inspira un gran respeto porque muestra interés por nosotros, gente que cuenta cosas que nos interesan, gente que nos informa, que nos advierte, que nos hace sonreír, que nos emociona, gente que nos apoya, que nos consuela, que nos anima y ¡gente que nos muestra otra forma de ver las cosas!, lo cual es excelente para nuestras neuronas. Las redes sociales nos permiten escuchar y hablar a toda esa gente, y de ese trato pueden nacer verdaderos afectos. Conocer, escuchar y hablar, es el primer paso de la amistad.  

«En el principio era el Verbo… Todas las cosas por él fueron hechas» (Juan 1). Las palabras expresan pensamientos y propósitos, y tienen, a su vez, un gran poder creador. “Amigo” me parece una palabra preciosa: es fértil, flexible y desplegable. Los amigos no se acaban en los que ya tenemos, sino que siempre podemos tener más. Cuando menos y donde menos lo esperamos, conocemos a una persona, congeniamos y ese encuentro puede convertirse en una larga y fecunda amistad.

No sé si es por el poder creador de la palabra o por lo valiosos que son mis amigos de las redes sociales, o tal vez por ambas cosas, me siento inmensamente afortunada de tenerlos.

La escritora, diplomática y una de las grandes líderes del siglo pasado, Eleanor Roosevelt, dijo que “la amistad con uno mismo es de suma importancia, ya que, sin ella uno no puede ser amigo de nadie más en el mundo”.  Yo me atrevo a añadir que las redes sociales ayudan a uno a ser mejor amigo de sí mismo, y también a ser mejor persona en tanto le hacen consciente de que el individualismo es una patraña, y que hay valores como el respeto por los demás, la responsabilidad de lo que publicamos o la cooperación que merecen la pena.

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Vivir es maravilloso cuando estás rodeada de gente buena

 “Vivir es fácil con los ojos cerrados”, dice David Trueba, pero yo pienso que vivir es fácil cuando estás rodeada de gente buena, de gente en la que puedes confiar. Entonces no solo es fácil, es maravilloso.

Y además de maravilloso, vivir es divertidísimo en compañía de algunas personas que, además de bondad, poseen una agudeza y una jovialidad extraordinarias. Una de esas personas es Javier Cámara. Es difícil escucharlo cinco minutos seguidos sin que te haga reír, y dice cosas tan serias como que no debemos tener miedo a no conseguir lo que deseamos, que “hay que dejar que los niños sueñen sin tapujos, sin que nadie les diga que no se puede». Y opina que, aunque en su profesión el talento es importante, lo es mucho más ser tozudo. Yo creo que esto último lo dice por humildad, porque él el talento lo derrocha a raudales.

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Y he aquí más gente encantadora con talento e ingenio:

Los escritores Ismael Grasa y José Luis Melero, ambos también actores en "Vivir es fácil con los ojos cerrados"

Los escritores Ismael Grasa y José Luis Melero, ambos también actores en «Vivir es fácil con los ojos cerrados»

Jorge Sanz, Luis Alegre, David Trueba y Javier Cámara

Jorge Sanz, Luis Alegre, David Trueba y Javier Cámara

Héroes infalibles

Si el profesor Indiana Jones, héroe entre los héroes, puso de manifiesto que la arqueología puede ser una aventura; el profesor Antonio San Román, protagonista de “Vivir es fácil con los ojos cerrados”, muestra que el inglés también puede serlo. La película de David Trueba me recuerda en muchos momentos a la de Steven Spielberg “Indiana Jones y la última cruzada”, no solo por el desierto de Tabernas de Almería, lugar elegido para los dos rodajes, sino porque hallo muchas similitudes entre ambas.

Indiana Jones se lanza a la aventura de encontrar a su padre, desaparecido mientras buscaba una pista de la ubicación del Santo Grial; Antonio San Román, a la de encontrarse con John Lennon, desaparecido mientras se buscaba a sí mismo. Ambos parten con textos incompletos: Jones, con la mitad de una tablilla de arenisca en la cual (en la completa) hay un escrito en latín que describe el lugar donde se esconde el Santo Grial; San Román, con un cuaderno de letras de canciones de los Beatles a las que les faltan algunas palabras o frases que no ha conseguido reproducir.

No son, ni el uno ni el otro, héroes al uso, superhombres que salvan al mundo. Pero para ser un héroe no es necesario tener poderes extraordinarios, basta con ser una persona buena, creer en unos ideales e intentar hacer lo mejor por los demás. Ambos personajes reúnen estos tres requisitos.

Igual que Harrison Ford parece haber nacido a la medida de “Indiana Jones”, y que nadie mejor que Steven Spielberg habría podido dirigir esta saga; tras ver “Vivir es fácil con los ojos cerrados”, es difícil imaginar a otro actor protagonista que no sea Javier Cámara, y solo David Trueba ha podido hacer de Antonio San Román el héroe puro por excelencia. Una no puede dejar de preguntarse qué habría sido de los dos adolescentes que le acompañan si él no se hubiera cruzado en su camino.

Héroes

Comunicación cooperativa

Este miércoles participo en una «Jornada técnica de buenas prácticas e intercambio de experiencias emprendedoras» que se celebra en Belchite. Hablaré de Comunicación cooperativa. Y comenzaré igual que comienza una de mis novelas favoritas.

«En mi primera infancia mi padre me dio un consejo que, desde entonces, no ha cesado de darme vueltas por la cabeza: “Cada vez que te sientas inclinado a criticar a alguien –me dijo- ten presente que no todo el mundo ha tenido tus ventajas…”   Francis Scot Fitgerald, El gran Gastby
THE GREAT GATSBY

Con los ojos con cerrados y de la mano amiga

“Al final de las vocaciones suele haber un gran profesor. Un profesor es como un cineasta”, dice David Trueba cuando habla de su película “Vivir es fácil con los ojos cerrados”, que se estrena hoy.

Al final de mi vocación, la Literatura, hay un gran profesor: don José Arlegui.  Se entusiasmaba con mis comentarios de textos literarios y no entendía que pudiera dedicarme a otra cosa que no fuera a la Literatura. Una mañana, tras pedirme que leyera ante mis compañeros el comentario que había escrito sobre un poema de Antonio Machado, me convenció para que estudiara Filología hispánica. Y aunque no he hecho de ella (al menos, de momento) mi profesión, la Literatura es para mí “la veste pura y el palpitar suave de la mano amiga”.

Este era el poema:

Desde el umbral de un sueño me llamaron… 
Era la buena voz, la voz querida. 
    -Dime: ¿vendrás conmigo a ver el alma?…. 
Llegó a mi corazón una caricia. 
    -Contigo siempre….Y avancé en mi sueño 
por una larga, escueta galería, 
sintiendo el roce de la veste pura 
y el palpitar suave de la mano amiga.

Antonio Machado (Soledades, galerías y otros poemas, 1907)

Y esta la película de David Trueba que os recomiendo:

La amistad y la familia

Cada amigo es un universo especial de emociones y experiencias con el cual compartimos una forma única de experimentar la vida. Cuando un amigo nos presenta a la familia, esa indispensable materia prima con la que construimos la vida, esos dos mundos de conexión e intimidad (familia y amigos) forjan una alianza que proporciona al alma una seguridad profunda e incondicional.

Antón, Dani y Cuchi conocieron a mi familia el pasado 19 de enero, y esa fecha quedó señalada en mi corazón. Luis, cuando vino a entregarme el ramo de novia, un 13 de junio, día de San Antonio. El 26 de octubre (el pasado sábado) Antón, Dani (hijo de Antón), Cuchi, Luis, Ángel, Mariano (mi marido) y yo celebramos esa rica unión de amistad y familia gracias a Jorge, que fue quien trajo a los suyos esta vez.

Con Jorge. 26 de octubre.

Con Jorge. 26 de octubre.