Archivo de la categoría: Vida

La magia de dar

Bajo los paraguas, Reyes Magos en busca de aquellos objetos que harán felices a las personas que aman.
Todos somos Reyes Magos en estas fechas: leemos, o tratamos de adivinar, los deseos de otros para poder cumplirlos; para ver sus rostros de felicidad la mañana del 6 de enero.
Magos y, al mismo tiempo, niños que esperan que otros hayan leído nuestras peticiones y estén dispuestos a atenderlas.
Este ver cumplidos los deseos de los que nos rodean y los nuestros adquiere en estas fechas carácter mágico.
Sin embargo, durante todo el año tenemos deseos, aspiraciones y necesidades cuya satisfacción no depende solo de nosotros mismos; siempre está en manos de alguien más.
Y viceversa; las necesidades de otros están muchas veces en nuestras manos.
Poseemos la magia de poder hacer felices a otros. Solo tenemos que estar atentos.

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Feliz y próspero 2016

Os felicito el año 2016 de una manera muy especial; con un libro y una gran noticia.

El libro: «Pétalos de luna»
La noticia: El día 19 de enero de 2016 estará en todas las librerías. ¡En papel!

Os felicito el año compartiendo con vosotros mi felicidad.

Que los pétalos de luna os traigan a todos salud, prosperidad y alegría en 2016.

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Feliz Navidad

En Nochebuena, mi padre no cerraba la puerta de casa. Decía que debía permanecer abierta por si pasaba alguien que no tenía qué cenar o dónde dormir. Aquello se presentaba ante mí como una excelente oportunidad para hacer algo bueno. Cada Navidad anhelaba la llegada de un pobre con quien compartir no solo la cena y el techo, sino también nuestra alegría.

Hacer algo bueno por otra persona es la más extraordinaria ocasión que se nos puede ofrecer en la vida. Porque proporciona la mayor de la felicidades. Y no es una felicidad pasajera.

En esta Navidad, mi deseo es que mantengamos las puertas de nuestro corazón abiertas de par en par por si pasa alguien que necesita nuestra ayuda y nuestro cariño. Que tengamos muchas oportunidades para ser felices y sepamos aprovecharlas.

Feliz Navidad

Versión 3

Yaya Concha, mi madrina

El día de la Inmaculada era su día, y lo será siempre para todos los que en este día nos reuníamos en torno a ella: hijos, nietos, sobrinos, cuñados, consuegros… Recuerdo su casa llena de gente que llegaba a felicitarla. Las copas de vino y los vasos de refrescos sobre la mesa. ¡Y las almendras garrapiñadas! (Nadie las hace tan ricas como ella). Era un gozo ver a tanta familia reunida. Unos hablaban de la siembra, otros de política, otros del vino y de las almendras, otros de los abrigos que estrenaban o de la película que vieron ayer… Y a ella no se le escapaba nada: nos observaba, nos escuchaba, nos amaba.

Era ejemplo y maestra para todos. Y su recuerdo sigue guiándonos.
Era señora de sí misma; seria, juiciosa, inteligente y diligente. Obraba siempre con rectitud y con prudencia.
Tenía genio e ingenio, entereza, buen gusto.
Tenía el arte de la conversación y encontraba siempre lo mejor de los demás.
Se tomaba la vida muy en serio.
Le interesaba la ciencia, la política, la literatura, la educación, el teatro, el cine, los medios de comunicación, la moda…

Nada ni nadie le era indiferente.

Fuente de magnanimidad y de generosidad,
poseía el don de la sabiduría, el don de la caridad y el don de la preocupación.

De los tres, yo he heredado el último.

Ojalá me pareciese más a ti, yaya.

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Siembra y comunicación

“Hay un tiempo para todo y todo lo que sucede debajo del sol tiene su momento”. Tiempo de sembrar y tiempo de recoger. Tiempo de escuchar y tiempo de hablar. Tiempo de leer y tiempo de escribir. Todo es hermoso en su tiempo y todo tiene su beneficio.

Ha sido este un esmerado tiempo de siembra, de escucha, de lectura y de silencio. Por eso no he escrito mucho aquí. La comunicación también exige silencio, observación y reflexión.

He aprendido (y aprendo) de la agricultura (tengo la fortuna de tenerla muy próxima) las mejores lecciones; las más elementales y las más sublimes. La agricultura contiene la esencia de toda la sabiduría. Es un estímulo para mí observar el trabajo del agricultor. Cuando siembra, va al campo antes de que salga el sol y no regresa hasta que la bóveda celeste muestra con precisión cada una de las estrellas.

El esfuerzo, la calidad de la semilla, las condiciones de la tierra que la recibe, el tiempo, etc. son las claves de una buena siembra. Después se ha de esperar unos meses para recoger aquello que ha sembrado.

Con la comunicación sucede algo semejante: el esfuerzo del emisior, la calidad del mensaje, las condiciones del receptor o receptores, el canal, el momento… Todo ha de ser cuidadosamente elegido. Y, como sucede con la siembra, también es necesario un tiempo de espera para recoger los frutos.

 Aquí estaré para compartirlos con todos.

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Jorge Sanz: “Todo lo que soy se lo debo a los demás”

Jorge Sanz recibió el Premio Rafael Azcona en el festival de cine de Arnedo “Octubre Corto”.

En la sobremesa redonda que precedió a la entrega del Premio, Jorge habló del cine como pasión y como profesión, de su larguísima trayectoria como actor; sin embargo, no habló de los muchos e importantes premios que ha recibido, ni de las numerosas y grandes películas que ha protagonizado, ni de su proyección internacional… excepto para poner algunos ejemplos con los que explicar que todo lo que es se lo debe a los demás.

Las palabras de Jorge Sanz en Arnedo fueron un alegato a favor de la amistad, de la humildad, de la generosidad, de la bondad.

Lo que importa, según Jorge, son las personas con que uno se encuentra en el camino y que contribuyen a forjar lo que uno es.

La humanidad, la generosidad, la grandeza de Jorge Sanz como persona es lo que brilló en Arnedo; lo que brilla siempre en su día a día.

Análogas virtudes pusieron de manifiesto las personas que participan en la organización del festival. Con tan perfecta simbiosis, la celebración, el fin de semana que todos pasamos en Arnedo, no pudo ser más feliz.

Jorge Sanz se incorpora esta semana a la serie de Antena3 TV “Amar es para siempre”, acaba de rodar la película “El pregón” con Andreu Buenafuente y Berto Romero, y en los próximos meses comenzará a trabajar en el rodaje de la segunda parte de “La niña de tus ojos”, de Fernando Trueba.

El Festival de Cine de Arnedo, un cita imprescindible en el panorama del cortometraje nacional, continúa hasta el próximo día 31 de octubre.

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Tengo un montón de amigos

Cuando oí esta frase en una película de Frank Capra (El secreto de vivir), sentí una suerte de envidia y de tristeza. ¡Qué afortunado! -pensé- Yo no tengo tantos amigos. Sin embargo, el día de mi cumpleaños, cuando empecé a recibir tantas felicitaciones, me acordé de esas palabras y sentí que me pertenecían: Tengo un montón de amigos, que sois vosotros. Soy muy afortunada por contar con vuestra amistad. Me siento honrada, privilegiada, feliz y profundamente agradecida a cada uno de vosotros. GRACIAS

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Galdós, Unamuno y Acín

En la tertulia canaria del Café Universal, Benito Pérez Galdós arrancaba las hojas del periódico y hacía pajaritas y otras figuras de papiroflexia. También Miguel de Unamuno es conocido por este arte. Hasta inventó una palabra para denominar la «ciencia que estudia las pajaritas de papel»: Cocotología (compuesta por la palabra francesa cocotte, pajarita de papel, y de la griega logia, de logos, tratado). Ramón Acín es el autor de las más famosas pajaritas, las que se encuentran en el parque Miguel Servet de Huesca.

Este cuento va por ellos:

Galdós, Unamuno y Acín

(En el Paseo de Las Pajaritas)

Sentado en uno de los bancos del parque, don Benito acabó de leer el periódico, arrancó una hoja y comenzó a doblarla y a volver a doblarla amasando las superficies hasta que de su meticulosa ejecución de pliegues surgió una pajarita impecable.

—¡Habla, pajarita! ¡Habla! —exclamó don Miguel desde el otro extremo del paseo.

—¡Pensaba que no llegabas hoy!

—El tiempo se detiene en esta hermosa ciudad. ¿Y Ramón?

—Estará ayudando a algún artista en apuros.

Un anciano que pasaba los interrumpió:

—Buenas noches.

—Buenas noches.

—Parecen ustedes de otra época; sin embargo, me resultan familiares.

—Permítame presentarle a don Benito Pérez Galdós. Soy Miguel de Unamuno. Venimos a re-unirnos con don Ramón Acín, a quien estamos esperando. Aquí seguimos los tres en el empeño de perseverar en nuestro ser. Somos el esfuerzo que ponemos en continuar siendo hombres, en no morir.

—Me gusta esta época y esta ciudad —añadió don Benito—. Aquí es fácil emular las dotes observadoras de Cervantes, de Velázquez, de Dickens. Lo inmutable del corazón humano y los ordinarios sucesos de la vida tienen aquí y ahora grandes condiciones de originalidad, de colorido, de forma.

—Yo también escribía —dijo el anciano—. Nunca publicaron mi obra.

—Todavía está a tiempo. ¡Le ayudaremos!

El anciano presentó su novela en el Paseo de Las Pajaritas. Desde entonces, escritores, pintores, artistas de todo el país se citan en este lugar. Recitan poemas, representan obras de teatro, leen novelas… Unos pintan, otros tocan algún instrumento. Hacen tertulias, vienen mecenas. Galdós, Unamuno y Acín no faltan a ningún encuentro.

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Miradas

Maria exposición Miradas

Miraba “Miradas”, la exposición con la que la Fundación Ibercaja celebra el 75 aniversario de la apertura de la primera oficina de Ibercaja en Huesca.

Miraba las obras que se muestran en el Palacio Villahermosa. Las que acaparaban mi admiración en el instante de la fotografía eran dos acuarelas de Alejandro Brioso. Una vez lo vi pintar en su estudio. ¡Y yo que pensaba que en colegio lo había aprendido todo sobre la acuarela! ¡Qué ingenua! —eso pensé. Me admiró su técnica y también su obra; sobre todo, aquella que se centraba en la figura humana, aquellos viejos sentados en un banco tomando el sol, o la anciana vestida de negro mirando a la ventana.

Hay obras eternas, que van cambiando con el tiempo, otorgando nuevos sentidos a cada momento.

No se parecían en nada aquellas obras de Brioso a las que me descubrió la exposición de Ibercaja. Las nuevas me gustaron todavía más.

Me fascina observar la evolución: en las costumbres, en las cosas, en el arte y, por supuesto, en las personas. No importa que me guste o no el resultado, lo que me maravilla es la transformación misma, el movimiento.

Las obras que se pueden ver estos días en el Palacio Villahermosa poseen lazos ocultos que conectan pasado y presente. Obras eternas todas que, enraizadas en su tiempo y en su lugar, conceden a quien las mira la oportunidad de contemplar el progreso en veintiséis lienzos.

Y si me cautiva la belleza de la evolución, aún más me seduce la de la diversidad. “Miradas” es una ocasión única para conocer Huesca desde visiones diversas, surgidas todas ellas desde un conocimiento muy íntimo de su paisaje y de su alma.

La exposición, coordinada por Fernando Alvira, reúne obras de Ángel Gutiérrez Fanlo, Esteban Escartín, Leoncio Mairal, José María Lanzarote, Fernando Alvira, Fernando Badías, José Alvira, Alejandro Brioso, Josefina Álvarez, José Generelo, José Beulas, Asunción Laplana, Teresa Ramón y Julio Nogués.

La foto es de Javier Blasco.

 

«Era como una llama»

Así hablaba Luis Buñuel de Federico García Lorca:

«De todos los seres vivos que he conocido, Federico es el primero. No hablo
ni de su teatro ni de su poesía, hablo de él. La obra maestra era él. Me parece,
incluso, difícil encontrar alguien semejante. Ya se pusiera al piano para interpretar
a Chopin, ya improvisara una pantomima o una breve escena teatral, era
irresistible. Podía leer cualquier cosa, y la belleza brotaba siempre de sus labios.
Tenía pasión, alegría, juventud. Era como una llama.
Cuando lo conocí, en la Residencia de Estudiantes, yo era un atleta provinciano
bastante rudo. Por la fuerza de nuestra amistad, él me transformó, me
hizo conocer otro mundo. Le debo más de cuanto podría expresar.»

 Luis Buñuel, Mi último suspiro.

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